El Partido Revolucionario Moderno (PRM), quien en las pasadas elecciones obtuvo un 48.2 % de respaldo, actualmente registra una simpatía partidaria de un 30.4 %, una reducción aplastante.
El malestar de parte de la base perremeísta, que asegura haber sido desplazada o ignorada por altos dirigentes del Gobierno, podría ser uno de los factores que expliquen el desgaste del oficialismo. A esto se suman las quejas expresadas en varias ocasiones por alcaldes y legisladores, quienes afirman no ser recibidos por funcionarios gubernamentales.
De acuerdo con los resultados de la más reciente encuesta Gallup-Diario Libre, un 23.5 % de los entrevistados aseguró no simpatizar con ninguna organización política. Ese porcentaje podría reflejar parte del descontento de simpatizantes del PRM que, ante la inconformidad, prefieren no identificarse con ninguna fuerza política. Esto podría provocar que en las próximas elecciones esa «base maltratada» pudiera darle un voto de castigo al gobierno.
