El cuerpo sin vida y en avanzado estado de descomposición de una mujer reportada como desaparecida desde el pasado viernes 9 de octubre, fue localizado semienterrado en una fosa improvisada en una zona rural y boscosa de la provincia de Samaná.
La víctima respondía al nombre de Delcia Solaini de los Santos, conocida popularmente como “Madelin”. Por el caso, la Policía Nacional arrestó de inmediato a su expareja sentimental, Miguel Ángel Alvarado, como el principal sospechoso del feminicidio.
El hallazgo se produjo en un terreno de difícil acceso que Madelin y el imputado solían frecuentar. De acuerdo a Agenda 56, la localización fue posible gracias a un ininterrumpido operativo de búsqueda emprendido por los familiares, quienes actuaron tras recibir una pista confidencial.
En el lugar, los parientes detectaron tierra removida, un fuerte olor y hallaron las prendas de vestir de la víctima. Asimismo, denunciaron que el agresor intentó desviar la atención dejando una blusa a 200 metros de la escena.
Entre las pruebas presentadas contra Alvarado destaca una nota de voz enviada durante la búsqueda, en la que se refería a la «muerte» de la joven cuando el caso aún se investigaba solo como desaparición.
Además, la familia aportó grabaciones audiovisuales realizadas por Madelin en las que denunciaba agresiones físicas consecutivas y manifestaba temor por su vida debido a las constantes amenazas de muerte de su expareja, sobre quien ya pesaban antecedentes de violencia intrafamiliar.
Al lugar del hecho se apersonaron representantes del Ministerio Público y médicos legistas para realizar el levantamiento del cadáver, el cual fue remitido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) en Santiago para los exámenes autópsicos que determinen oficialmente las causas del deceso.
Embargados por el profundo dolor, los familiares de la víctima exigieron a los tribunales aplicar la pena máxima contra el imputado.
