Adhara y Jadiel jamás imaginaron que una noche cualquiera terminaría convirtiéndose en la última de sus vidas. La explosión de un tanque de gas en una fritura, ubicada en la intersección de la avenida Libertad con la calle Salcedo, en San Francisco de Macorís, apagó para siempre las sonrisas de estos dos niños y dejó a toda una comunidad sumida en el dolor.
El primero en perder la vida fue Jadiel Negado Peña, de seis años, quien sufrió graves quemaduras y falleció mientras recibía atenciones médicas en la Unidad de Quemados del Hospital Infantil Regional Universitario Dr. Arturo Grullón, en Santiago. Dos días después, la tragedia se hizo aún más profunda con la muerte de Adhara Vélez, de apenas un año de edad, quien permanecía ingresada en estado crítico en el mismo centro de salud.
Mientras sus familias enfrentan un duelo imposible de describir, cinco adultos continúan hospitalizados por las lesiones sufridas en el siniestro. La tragedia ha conmocionado a San Francisco de Macorís, donde vecinos y allegados aún intentan asimilar cómo una explosión cambió para siempre el destino de dos pequeños cuyas vidas apenas comenzaban.
