Una fuente reveló a El Avance Media que la cadena de supermercados Bravo exige a los proveedores un pago obligatorio equivalente al 8 % de las ventas que generen sus productos para poder colocarlos en los espacios del establecimiento.
Según explicó la fuente, este pago sería un requisito indispensable para mantener presencia en las góndolas del supermercado, ya que las marcas que no cumplen con dicha tarifa no tendrían acceso a la comercialización dentro de la cadena.
Al tiempo que los suplidores tienen esta pérdida del 8 % en sus ganancias, la fuente indicó que el establecimiento tiende a otorgar mayor prioridad y visibilidad a sus marcas dentro de sus tiendas.