Por: José Ariel Llano
Me he quedado sorprendido con la cantidad de mujeres de nuestro pueblo que pertenecen a las filas de la Fuerza Aérea de República Dominicana (FARD). ¡Qué bueno!
Al observar la gran cantidad de mujeres enlistadas en las Fuerzas Armadas, queda clara la transformación hacia una equidad de género más profunda dentro de los cuerpos castrenses.
También, mientras caminaba por las calles de Azua con motivo de los actos conmemorativos por la batalla del 19 de marzo, pude ver de cerca lo que no se ve en el desfile cívico-militar ni en pantalla alguna: lo que vive un guardia, la pasión y la entrega de nuestros hombres y mujeres de uniforme.
Ver su compromiso, pasión y tesón —vivir eso de cerca en Azua— ha cambiado mi forma de mirar a nuestros guardias y de ver la vida.
¡Que viva nuestra gloriosa Fuerza Armada! ¡Que viva nuestra patria y, con ella, nuestras mujeres valerosas!