La tan anhelada circunvalación de Baní, una obra proyectada como el alivio definitivo para el tránsito hacia el sur profundo, se está convirtiendo, paradójicamente, en una sombra de incertidumbre y peligro para quienes transitamos diariamente por ella. Lo que debería ser una vía de fluidez y seguridad se ha transformado en un escenario de riesgo latente que ya no admite más esperas ni silencios cómplices.
Para los habitantes de la región sur y de San José de Ocoa, esta vía no es un lujo, es nuestra arteria principal de conexión con la capital y el resto del país. Sin embargo, las deficiencias en la señalización, la falta de iluminación en puntos críticos y ciertos fallos de diseño han convertido este trayecto en una ruleta rusa donde la vida pende de un hilo.
Un llamado a la representación ocoeña
Es aquí donde surge una pregunta obligatoria:
¿Dónde están nuestros legisladores? Hacemos un llamado enérgico al senador yA los diputados de la provincia de San José de Ocoa. No basta con gestionar ayudas sociales; su rol fundamental es ser la voz de este pueblo en las cámaras legislativas.
Es urgente que nuestros representantes se pronuncien, que sometan resoluciones y que exijan desde el Congreso una fiscalización rigurosa de esta obra.
La seguridad vial de los ocoeños que viajan por motivos de salud, estudios o comercio debe ser una prioridad en su agenda parlamentaria.
A las autoridades nacionales: La vida no espera
El llamado se extiende directamente al Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y, de manera especial, al Presidente de la República.
Sabemos que la intención de modernizar el Sur es real, pero una obra de esta magnitud no puede considerarse exitosa si el costo a pagar es la vida de los ciudadanos.
Se requiere de inmediato:
- Auditoría de Seguridad Vial: Revisar los puntos negros donde se han registrado incidentes.
- Señalización Vertical y Horizontal: Que sea visible incluso en las peores condiciones climáticas.
- Iluminación LED: En todos los cruces y retornos críticos para evitar colisiones nocturnas.
Cuando la urgencia es de vida o muerte
No podemos esperar a que las estadísticas de muertes sigan aumentando para tomar medidas definitivas. La política debe servir para salvar vidas, no solo para inaugurar asfalto.
La circunvalación de Baní debe ser una vía hacia el desarrollo, no un camino hacia la tragedia.
Señor Presidente, señores legisladores: escuchen el clamor de
Ocoa y de todo el Sur.
La intervención debe ser ahora. Mañana, para muchos dominicanos, podría ser demasiado tarde.