Durante su participación en la entrevista central del programa El Despertador, Guido Gómez Mazara dejó uno de los mensajes políticos más claros y directos de su intervención al confirmar, sin ambigüedades, que participará en la competencia interna del Partido Revolucionario Moderno (PRM), aunque reiteró que lo hará respetando estrictamente los plazos institucionales establecidos por la organización.
«Yo voy a respetar los plazos institucionales, pero yo voy a competir, eso lo sabe todo el mundo», expresó Gómez Mazara, en una declaración que despeja dudas sobre su futuro político inmediato y reafirma que su proyecto personal sigue en marcha dentro del marco orgánico del partido.
El dirigente subrayó que su decisión no responde a improvisaciones ni a coyunturas momentáneas, sino a una visión de largo plazo basada en el respeto a las reglas internas y a la institucionalidad partidaria.
En ese sentido, sostuvo que adelantar aspiraciones fuera de los tiempos establecidos solo contribuye a generar tensiones innecesarias y a debilitar la cohesión interna del PRM.
Contexto y postura institucional de Gómez Mazara
Gómez Mazara explicó que su enfoque actual está centrado en cumplir los ciclos institucionales, tanto en su rol al frente de INDOTEL como en la vida orgánica del partido, pero dejó claro que, una vez llegue el momento correspondiente, asumirá el reto de la competencia política con total claridad y transparencia.
La afirmación se produce en un contexto donde varios dirigentes del PRM comienzan a ser mencionados como posibles aspirantes a la candidatura presidencial, lo que ha generado debates internos sobre reglas, equidad y uso de posiciones públicas.
Frente a ese escenario, Gómez Mazara reiteró que su participación futura estará desligada de cualquier ventaja derivada del ejercicio de cargos administrativos.
Con esta declaración, el presidente de INDOTEL se posiciona como un actor que no renuncia a sus aspiraciones, pero que al mismo tiempo apuesta por un proceso ordenado, institucional y respetuoso de las normas partidarias, marcando distancia de la política de adelantamientos y presiones internas.