La gira del papa León XIV por Latinoamérica comenzará el próximo 6 de noviembre en Uruguay y continuará por Argentina y Perú, tres países con distintas relaciones entre el Estado y la religión. Uruguay destaca por su tradición laica, que llevó incluso a renombrar la Navidad como Día de la Familia en 1919.
La Constitución de 1918, vigente desde 1919, estableció la separación de la Iglesia y el Estado en el país sudamericano, aunque el proceso de laicización había comenzado mucho antes. Actualmente, el 36 % de sus habitantes se define como católico, mientras que el 29 % se considera agnóstico o ateo.
En 1919 se promulgó una ley que renombró los festivos: el 6 de enero pasó a ser Día de los Niños y el 8 de diciembre, el Día de las Playas. Además, la Semana Santa pasó a ser la Semana de Turismo.
«Desde 1861, gradualmente se le fue quitando a la Iglesia Católica la gestión de un montón de actividades que tradicionalmente hacía y que, en cierto punto, le daban poder», explica a EFE la doctora en historia Carolina Greising.
Detalla que —entre otras medidas— se municipalizaron los cementerios, se estableció la laicidad, primero parcial y luego total, en la escuela pública, se creó el registro civil y se estableció el matrimonio civil obligatorio.
Es un largo proceso que tenía que tener un cierre y ese cierre se da en el momento de expansión del batllismo», explica la experta, en referencia a la corriente política encabezada por el presidente José Batlle y Ordóñez (1903-1907 y 1911-1915), aunque aclara que no solo este impulsó la laicidad, sino que el proceso inició en el siglo XIX.
«El papa León no llega al país más laico de Latinoamérica; llega al país que tiene el Estado más laico de Latinoamérica», enfatiza Greising.
Un 36 % de católicos
Una encuesta llevada a cabo en octubre por Equipos Consultores apuntó que el 36 % de la población uruguaya se define como católica, el 13 % profesa otras religiones cristianas y el 7 % pertenece a otras religiones. Mientras tanto, el 29 % dijo ser agnóstica o atea y el 15 % subrayó que no sabe o prefirió no responder.
Este dato —explica la organización dedicada a la investigación social— coincide con el registrado por Latinobarómetro, que habla de un 35 % de católicos.
El arzobispo de Montevideo, cardenal Daniel Sturla, dijo en un encuentro que Uruguay vive desde hace más de cien años «una fuerte secularización». En otro acto también se refirió a este tema y habló del «pecado laicista» uruguayo, que, subrayó, es distinto de la laicidad.
En la misma línea, el sacerdote Juan Andrés Verde dijo a EFE: «Hay grandes desafíos en Uruguay, creo que eso lo vuelve más bonito todavía, y entre los desafíos que hay es que es un país laico, que lo celebro, pero más que laico es laicista, que no lo celebro».
Más allá de esto, Sturla apuntó que en Uruguay, como en otros lugares, muchos jóvenes se acercan a la fe y a la Iglesia. «Es un fenómeno que está pasando en Francia, en España, en Estados Unidos y que acá, misteriosamente, está sucediendo. ¿Eso quiere decir que va a cambiar? Yo no creo que mueva mucho la aguja de los porcentajes, pero es una realidad que a mí me tiene asombrado», enfatizó.
Otros modelos de relación con la religión
Tras visitar Uruguay entre el 6 y el 8 de noviembre, el papa León XIV continuará con su gira en Argentina y Perú.
La Constitución de Argentina expresa en su artículo 2 que «el Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano», pero, a su vez, el artículo 14 asegura el derecho a «profesar libremente su culto».
La educación religiosa en las escuelas públicas se sostuvo hasta 1955 y, desde entonces, la Corte Suprema de Justicia de la Nación falló en reiteradas oportunidades contra su reinstauración en el sistema público de las provincias.
Según el más reciente estudio de la Universidad de Buenos Aires, basado en una encuesta realizada entre febrero y marzo de 2026, el 57,7 % de los argentinos se identifica con el catolicismo, el 22,4 % no tiene filiación religiosa definida y el 17,4 % pertenece al campo evangélico. Solo el 0,3 % de los encuestados dijo profesar la religión musulmana y el 0,2 %, la judía.