Un equipo internacional de investigadores descubrió que la infección por el virus del dengue puede debilitar temporalmente la barrera de los vasos sanguíneos, un hallazgo que permitirá tomar medidas frente a esta alteración.
Según explican los investigadores en un artículo recogido en PLOS ONE, la pared interna de capilares y venas está formada por células que regulan qué sustancias pasan de la sangre a los tejidos y cuáles permanecen fuera de ellos. Estas células dejan pasar agua, oxígeno y nutrientes, mientras bloquean sustancias nocivas que podrían causar inflamación o dañar el tejido y provocar hemorragias.
Cuando la pared interna de capilares y venas se altera, puede producirse una acumulación de líquido en los tejidos, ‘shock’ inflamatorio, caídas bruscas de la presión arterial o hemorragias: complicaciones del dengue grave, potencialmente mortales, para las que aún no existe un tratamiento específico.